Historias de transformación.

“Siempre que pienso en empezar un proceso terapéutico no pienso en nadie diferente a Sharis porque el amor es la fuerza más grande del mundo y eso es lo que me ha mostrado ella: que el amor lo puede todo”

Esmeralda
Esmeralda

"Quería poder hablar con alguien lo que no podía hablar con mi familia y amig@s, desahogar miedos y dudas. Me sirvió mucho la paciencia para llevar el proceso a mi ritmo". 

Jeraldin
Jeraldin

"Pasé de estar enojado todo el tiempo a estar más tranquilo y manejar mejor el enojo. Me ayudó mucho aprender a identificar las emociones en mi cuerpo. Ya no me duele la espalda".

William
William

"Valoré mucho el reconocer los momentos para tocar esas fibras sensibles.  El respeto y la importancia al misticismo de mi discurso. Nunca me sentí juzgado".

Jorge
Jorge

"Pasé de ser impulsiva al conocer una posible pareja a darme el tiempo para elegir lo mejor para mí. De la terapeuta me sirvió la cercanía, el sentido del humor y la capacidad para tejer la información".

Dana
Dana

Pasé de sentirme asustado de decir lo que sentía a lograr la comunicación asertiva en mis relaciones. Aprendí a tener más empatía conmigo mismo; a conocer y respetar mis límites". 

Carlos
Carlos
VEN, TE CUENTO SOBRE MI.

Desde niña he tenido una sensibilidad energética que nunca se apagó. Percibo pensamientos, emociones, tensiones, presencias y bloqueos como quien escucha un lenguaje antiguo. También veo con claridad lo que esas energías necesitan para moverse, liberarse o encontrar su camino.

Para mí, la energía lo atraviesa todo. Y aunque los seres humanos tenemos el privilegio de ser conscientes de ella, muchas veces vivimos desconectados de nuestro propio pulso vital. Yo también he estado ahí. Sé lo que es perderse de sí, y también sé que siempre existen caminos de regreso.

Mi vida ha sido una búsqueda constante de esa verdad interior: reconectar con mi energía, ordenar lo que estaba disperso y recordar quién soy cuando dejo de intentar encajar en lo “normal”. Mi deseo es que tú también puedas encarnar tu ser único y luminoso, ese que no se rinde ante la forma ni ante la exigencia externa, sino que se alinea con la vida misma.

Quiero que inviertas tu energía en manifestar tu yo auténtico —tu yo chamánico, sensible y pleno— el que le sirve a la divinidad siendo exactamente quien eres.

 

 

 

¿CÓMO SOY COMO TERAPEUTA?

Para mí, el trabajo terapéutico es un espacio de encuentro entre todos tus planos: mental, emocional, físico, energético y espiritual. No busco corregirte ni normalizarte. Mi propósito es ayudarte a leer tu energía, moverla, ordenarla y abrir camino a aquello que tu alma intenta revelar.

Veo la terapia como un arte sagrado: un lugar donde la consciencia ilumina la sombra, donde lo no resuelto encuentra voz y donde la energía vuelve a fluir.

No le temo a la incomodidad ni a los territorios densos del alma; sé que ahí suele estar la información que libera.

Trabajo con la sombra porque sé que la salud no es perfección, sino totalidad. Integrar lo que no has querido mirar es una forma profunda de recuperar tu poder.  

Mi propio recorrido —hecho de crisis, aperturas y retornos— me enseñó a percibir, desbloquear y reorganizar mi energía. Esa experiencia guía mi forma de acompañar: no para que dependas de mí, sino para que recuerdes que tú también sabes hacerlo.

Ese es el inicio de tu medicina.

Toda mi vida he buscado herramientas para comprenderme más profundamente y expresarme con más claridad. Ese camino me llevó al Cine, la Terapia Gestalt, el Tarot, el Chamanismo, la Terapia Corporal y el trabajo con Sueños. Hoy, cada uno de esos lenguajes se entrelaza en mi práctica de forma orgánica.

Sé que cada proceso despierta de manera distinta. Por eso, uso la experimentación, la escucha fina y la sensibilidad energética para encontrar la vía que tu alma pida. Mi labor es abrir ese portal y sostenerlo contigo.

Si sentiste resonancia al leerme, nos vemos en consulta. Que no pase un instante más sin hacerte cargo de tu camino.

¡QUIERO EMPEZAR MI PROCESO!
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